La generosidad: un valor importante

“¡Mío!”, “¡para mí!” y “¡eso no es tuyo!”, son algunas frases que los más pequeños suelen repetir cuando empiezan a ser conscientes de que poseen objetos como sus juguetes. Haz que tu hijo deje este comportamiento con estos consejos.

¡Formemos niños generosos y dispuestos a compartir!

  1. Sé el ejemplo

Algo tan sencillo como compartirle el pan en el desayuno cuando él ya acabó el suyo, hará que perciba la generosidad como un hábito común en el día a día. Hazlo en cada oportunidad que puedas.

  1. Compartir una palabra mágica

Haz que se acostumbre a oír palabras que expresen generosidad, como compartir o colaborar. Esto ayudará a que se familiarice con los términos y su importante significado en la vida cotidiana.

  1. Cuéntale sobre otras realidades

Puedes buscar videos en internet donde se muestre de manera sutil que hay personas con necesidades, así comprenderá la importancia de valorar lo que tiene y cómo puede actuar compartiendo con los que más lo necesitan.

  1. Apóyate en literatura

Hay una gran variedad de cuentos que hablan sobre generosidad, léanlos juntos para que entienda sobre el tema de una manera lúdica y asimile cada la moraleja.

  1. Reconoce sus avances

Cuando veas que compartió algo, celebra esa pequeña acción felicitándolo, con esto lograrás que asocie la generosidad a una acción positiva.

 

Recuerda que lo más importante en todo proceso de aprendizaje es la paciencia. ¡A practicar la generosidad desde pequeños!

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